Inicio / LO CORRECTO EN EL TIEMPO CORRECTO
En política electoral, la victoria no es fruto de la casualidad y menos cae del cielo. Es el resultado del diseño y puesta en marcha de un efectivo plan estratégico, de una acertada lectura de la coyuntura y de la ejecución disciplinada de las tareas asignadas en la estrategia.
Toda campaña electoral triunfante debe trabajar sobre una verdad innegociable:
“El éxito se logra cuando las acciones y el mensaje coinciden en el tiempo.”
Acciones y mensajes correctos
Una campaña electoral no se construye sobre acciones sin sentido ni promesas huecas, sino sobre la roca firme de una estrategia que conecta con la fibra más íntima del electorado. Es una propuesta integral que interpreta con exactitud las ansiedades y aspiraciones de la ciudadanía.
El consultor político que entiende de victorias sabe que las acciones no se inventan y que los mensajes no se improvisan. Todo surge del análisis del pulso social, económico y cultural, producto de una investigación de mercado que revela el vínculo emocional con la ciudadanía.
El momento oportuno
Una acción o un mensaje fuera de tiempo es un “disparo al vacío”. Es algo así como un “volador sin palo”. El momento oportuno es la clave que convierte una acción o un mensaje en un movimiento. Reconocerlo exige más que olfato político: se requiere experticia, sensibilidad para anticipar cambios en la opinión pública y pericia para actuar cuando la coyuntura —mediática, social o emocional— sea más receptiva. Es saber aprovechar una crisis, dar un viraje en el debate o llenar un vacío de liderazgo para ocupar el centro de la escena.
Hacer lo correcto en el tiempo correcto
Cuando una estrategia define acciones y mensajes, el paso siguiente es ejecutarlos en el momento preciso. De esa manera se produce una energía política capaz de arrasar resistencias. No es azar: es la consecuencia de planificar, analizar y ejecutar con disciplina.
Finalmente, “hacer lo correcto en el tiempo correcto es lo que separa a quienes, en política, simplemente participan de los que triunfan”. Y, en el caso de los gobernantes —alcaldes, gobernadores o presidentes—, también es lo que diferencia a quienes solo administran de aquellos que, con visión y oportunidad, conducen con éxito sus gobiernos y generan verdadero impacto en la sociedad.
Consultor en Marketing Político