Inicio / SHAKIRA: “ESTOY AQUI”. ¿Y EL ALCALDE?
La historia registra que los gobernantes que temen enfrentar la realidad de sus mandatos se esconden en los espectáculos públicos, realizados en el brillo de los estadios. Así lo entendieron Hitler, Mussolini, Castro y Videla en la Argentina, como disfraz para ocultar el fracaso estructural de sus gobiernos.
Hoy, eso mismo parece estar pasando en Cali, con el anuncio inicial —casi como secreto de Estado— de la presentación de Shakira en el estadio Pascual Guerrero, como si su llegada fuera la salvación de una ciudad que sangra diariamente.
No obstante lo anterior, y siendo justos, hay que reconocer que los espectáculos públicos representan una oportunidad significativa, transitoria y focalizada para algunos sectores productivos de la ciudad, como la hotelería, la gastronomía, el transporte y el comercio informal, quienes generan empleos temporales, reforzando la imagen de la ciudad como destino de grandes eventos.
Sin embargo, que Shakira diga “Estoy aquí”, sumado al secreto y entusiasmo con que Eder enmarcó su llegada, despierta una inquietud legítima: una vez se termine el espectáculo y Shakira diga ya no “Estoy aquí”, la ciudad seguirá enfrentando realidades dolorosas. Una tasa cercana a 47 homicidios por cada 100.000 habitantes, desempleo juvenil por las nubes y un déficit estructural en agua potable, vivienda, aseo, movilidad e infraestructura urbana.
Surge entonces la siguiente pregunta: ¿Son los espectáculos públicos positivos para la ciudad? Claro que lo son. El problema es que estos eventos están siendo utilizados para camuflar la falta de resultados estructurales. Por eso, cuando el alcalde centra su atención en los reflectores, el show y la pasarela, y mientras los problemas de fondo siguen sin atenderse con la urgencia y profundidad requeridas, se corre el riesgo de caer en el viejo truco del “pan y circo”.
Cali necesita desarrollo económico, pero también necesita liderazgo real. El éxito de los espectáculos públicos (Petronio, Cops, Mundial de Salsa, Feria de Cali…) no puede convertirse en el balance positivo del gobierno. No basta con que el alcalde se desgañite desde una tarima iluminada gritando “Estoy aquí”. @alejoeder debe estar también en las comunas violentas, en los barrios empobrecidos sin agua, llenos de huecos, escombros, basura y sin andenes para la gente; en el inoperante MIO, en los paraderos sin buses y en los parques y zonas verdes abandonadas. Alcalde, es allí “donde debes estar”.
Finalmente, la ciudad merece eventos que inspiren, sí. Pero más aún, merece gobernantes que enfrenten, sin lloriqueos, sus desafíos con rigor. Cuando pase la última canción, se apaguen las luces del estadio y Shakira, desde su avión, se despida, Cali seguirá esperando respuestas concretas.
Consultor en Marketing Político